15 diciembre, 2007

Felices Fiestas


Te deseo paz
en este año que llega,
mirar con ilusión
hacia delante,
sin perder el rumbo
ni echar la vista atrás.
Que las fiestas te traigan amor,
felicidad y constancia,
para que te alegres de los triunfos
y sonrías en las adversidades.

04 diciembre, 2007

En las distancias cortas

Ahora estás aquí, soñando conmigo, buscando la mirada cómplice que todos queremos, amando sin medida ni descanso. Siento como me acaricias el pelo, tus ojos brillantes me miran y sonríes. Vamos a jugar a ver si el tiempo detiene su marcha. Nos enredamos, formamos un solo ser, un baile para dos. Los sentidos se mezclan con el calor de nuestros cuerpos y el aliento de tu voz. Susurras al oído bellas palabras al mismo tiempo que tus manos se deslizan por mi espalda. Hemos aprendido a interpretarnos, a escuchar el lenguaje del amor en las distancias cortas. Ahora te siento cercano, siento que eres la voz en mis oídos, las manos que tranquilas han sabido encontrarme en todos los andares, en todos los rincones. El silencio descansa y el tiempo ha querido pasar delante, seguir sin tregua. Porque cada momento es único y la pasión duerme, esperando despertar la emoción de los besos, que robados a tiempo han sabido hacer del amor una canción.

13 noviembre, 2007

Pintaremos sueños



Las mañanas despiertan sencillas y serenas, han sabido encontrar la calma que produce el paisaje. El Sol calienta desde un cielo cargado de nostalgia, donde el viento sólo es brisa. El mar atesora la magia de los reflejos lunares. La esperanza está sembrada sobre la ilusión, dentro de un tiempo estas paredes recogerán sueños, los pintaremos de colores vivos para que se vean y los dejaremos reposar para que la realidad sea más dulce.

30 octubre, 2007

Siempre


Que se haga mi voluntad
y los sueños se cumplan:
.........................tenerte cerca.
Respiras a mi lado
mientras duermo.
A cada paso un suspiro
de vida entera,
..................aliento puro.
Tus manos me tocan,
te siento,
............te beso,
ahora tus ojos me miran,
nos abrazamos,
te toco el pelo.
Tus manos en mi espalda,
alientos,
...........susurros.
Te quiero,
..............te escucho.

Siempre.

15 octubre, 2007

El tiempo

Cuando llames después de la tormenta
deja tus pasos en la entrada,
quiero saber si añoras
la primera luz del alba.
Frías ausencias
recorren los rincones
de este hogar,
donde no hay sueños,
risas, ni gritos,
tan sólo queda el eco de mi voz
que resuena.
Un reloj permanece colgado,
alguna vez tuvo cuerda
sin su tic, tac, tic, tac,
también el tiempo
se ha parado para él.

02 octubre, 2007

El espejo

Cuando te miras en un espejo, aparte de tu reflejo ¿Qué ves?, algunas personas sólo ven eso. Otras miran buscando poder encontrar su alma a través de los ojos, que atentos a los movimientos han querido perderse lo invisible.
Pasas por delante de uno y sea por el motivo que sea, no puedes evitar hacer un alto en el camino y mirarte. Es como si ese trozo de cristal tuviera un poder de atracción muy fuerte al que no puedes resistirte. Ya puede estar en el dormitorio, cuarto de baño, ascensor, un escaparate de alguna tienda. El caso es que te acercas como si intentaras verte el aura y no supieras que espejo la enseña, o como si tus ojos no supieran a donde mirar y se desvían.
El mar es un fiel espejo y la luna que siempre quiere estar bella se mira una y otra vez. Es el deseo de belleza o del que dirán. Buscas cualquier cosa que no se deba reflejar y la quitas y vuelves a probar.
Puedes tener todos los espejos del mundo a tu alcance, todos van a reflejarte así, tal como eres. Te enseñan sus verdades, esas a las que estamos expuestos. Porque nunca mienten y te muestran, que al fin y al cabo eres tú.

24 septiembre, 2007

Lee a mis amigos: Nuevo Blog

La soñadora se abre a aquellas personas amantes de la escritura y la poesía. Quiero presentar mi nuevo espacio, un rincón que no sólo es mío, sino de todos mis amigos. Donde tienen cabida los trabajos creados con tanto esfuerzo.
Y para empezar su andadura, quiero hacer llegar hasta ti la voz de una mujer nacida en Paraguay, muchos seguro que la conocen, se trata de Delfina Acosta, autora de diversos poemarios. Te invito a conocer su trayectoria a través del siguiente enlace:
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13 septiembre, 2007

Rutina

Hoy el día empieza como cualquier otro, me levanto, desayuno, me visto después de asearme un poco y me voy a trabajar. Bajando en el ascensor llego a la calle. Son las 8:20h de la mañana, como es temprano refresca, aunque hace Sol. Prefiero irme sin chaqueta porque luego al mediodía hará calor. Estoy animada, me gusta empezar el día con una sonrisa, luego ya veremos como termina, de entrada he de ser positiva.
Cuando llegó al trabajo, voy a mi despacho, dejo la cartera y enciendo el ordenador. Es irónico, todas las personas de lunes a viernes, nos convertimos en autómatas, hacemos las mismas cosas y siempre a la misma hora. Estamos hablando de rutina, esa capacidad que tenemos de hacer exactamente las mismas cosas que el día anterior.
Después de encender el ordenador, lo siguiente que hago es poner los codos sobre la mesa y apoyar la cabeza sobre las palmas de las manos. Me quedo observando la pantalla, mientras esta hace pasar muy rápidamente las letras blancas que dicen, aunque no las leas, que está arrancando tu PC.
La puerta de mi despacho está entre abierta, y a veces mi jefe pasa por el pasillo, agarra la maneta con la mano y mete la cabeza entre el marco y la puerta, me mira y me caza totalmente hundida en la profundidad de mis pensamientos, después de unos segundos me dice,

- ¿Qué haces?
- Aquí. - Le contesto sin mirarle.
- Eso ya lo veo. - Me replica. - Y a parte de eso ¿Haces otra cosa?
- No. - Le respondo. - Se está encendiendo el equipo. Voy a sacar las cosas de mi cartera, pero he de anotar algo en el ordenador.
- Ah, pensaba que estabas esperando a que saliera un Alien de la pantalla. - Dice sonriendo. Y se queda mirando esperando a ser correspondido.
Le miro, le sonrío aceptando el comentario con una broma y le respondo,
- Bueno, si sale yo te aviso para que lo veas.
Vuelve a entornar la puerta y se va.

En el trabajo es todo igual, mi ordenador, mi teléfono, los clientes. Me gusta y no se me da mal. A media mañana bajo a despejar la mente y a tomar algo en el bar de siempre. El camarero me mira y me dice,

- ¿Lo mismo de siempre?
- Sí, gracias. - Le respondo.

Sentada con mis compañeros, nos reímos, contamos anécdotas. La verdad es que en veinte minutos de poco puedes hablar. Así entre unas cosas y otras, pasa una jornada laboral.

07 septiembre, 2007

La noche dejó tu perfume [Erika Martínez]; Te injieres en mi carne [Rebeca Montañez]


LA NOCHE DEJÓ TU PERFUME

Te hundes en mi carne
como lluvia en tierra firme,
como viento que cala
llenas de vida tu lado eterno.
Mojas recuerdos infantiles
y los tiñes de verde,
como los ojos que miran despacio
una realidad que no pertenece al presente,
ni a este lugar.
La sombra de la noche dejo tu perfume
en los enredos de mi alcoba,
entre las paredes que ocultan secretos.
En mi lecho duerme la huella de lo que fue.
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Erika Martínez

TE INJIERES EN MI CARNE


Injieres en mi carne
como lluvia fecunda

cual viento atestado

me generas vida
En el allanamiento

no hay contorno librado

deportas la aridez

al turbar mis comarcas
La sombra de la noche

evacuo tu perfume

se enrosca a mi lecho

como húmedo ofidio
.
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Rebeca Montañez

13 agosto, 2007

La sonrisa de los demás




Si alguna vez descubres
un camino para llegar a mi,
si piensas como hacer para
que no te olvides del tiempo,
para que sientas la siembra
del sol en las mañanas.
Si has descubierto la importancia
de los sueños y los caminos
llenos de pasos de otros.
Tu estancia está cubierta
de las flores de la nostalgia,
miras desde tu pedestal sincero
el pasar de los días,
te ha tocado observar en la distancia
la sonrisa de los demás.

01 agosto, 2007

¿Te acuerdas?

¿Te acuerdas de las veces que íbamos a jugar al parque?. Era domingo y hacía Sol. Cruzábamos la carretera y llegábamos a la explanada verde en la que podíamos correr sin peligro. Llevábamos algo para jugar, a veces una pelota de plástico o la bicicleta de cuatro ruedas con la que poco a poco me enseñaste a montar. Otras veces íbamos sin juguetes y cogíamos flores y hacíamos coronas que luego nos poníamos en la cabeza. Era divertido y yo me lo pasaba muy bien a tú lado, fue una infancia feliz. Como era muy pequeña todavía no había empezado la escuela. Todas las mañanas te esperaba ansiosa asomada a la ventana, sabía que me llevarías a la calle, y cuando te veía aparecer sonreía. Venías andando por el final de la acera y paso a paso te ibas acercando, cuando llegabas a la portería yo bajaba las escaleras de un salto.
Un día no viniste, y yo no entendía porque, quería ir al parque con la bicicleta, porque le habías quitado una rueda y me tenías que enseñar a mantener el equilibrio encima de ese sillín negro. Le pregunte a mi padre;

- ¿Donde esta el yayo?
- Hoy no vendrá. - Me respondió.

Al día siguiente tampoco viniste, y al otro tampoco. El domingo de esa misma semana estuve en la casa, y le pregunte a mi abuela;

- ¿Donde está el yayo?
- Está durmiendo. - Me respondió.

Una gran sonrisa de oreja a oreja iluminó mi cara, y salí corriendo por el pasillo hasta tu habitación, cuando llegué no estabas, y la cama estaba bien hecha. Se me borró la sonrisa de golpe. Me acerqué a mi abuela y le hablé;

- Yaya, el yayo no está en la habitación. ¿Donde está durmiendo?
- En otro sitio. - Me respondió
- ¿Y podemos ir?. - Le pregunté.
- No cariño, no podemos. - Se lamentó.
- Ya se, ¿entonces no le veré más? - Le pregunté mirando al suelo.
Ella sólo dijo no.

No lloré, pero muchas veces me asomaba a la ventana y me quedaba mirando la calle por donde solías venir, no se, quizá esperando a que fuera un sueño.
Sí, todavía me acuerdo.

13 julio, 2007

Te inventaría


Como todas las mañanas bellas

Llenas de sol y poesía despierta,

En un amanecer de sonrisas.

Los días son admirados por los vientos

Y el mar queda en silencio,

Tan sólo las sirenas oyen el canto,

El que se va con la luna.

La nostalgia llena mis ojos y mis venas

De ese parecer que está,

De la mirada callada que surge en soledad,

De los motivos no dados a tiempo.

Mis manos quieren alcanzar esa pieza que falta

Para llenar mi alma, para saciar mi mente.

La vida me da un suspiro, un aliento para llenarme,

Y estás porque te veo.

Si no existieras te inventaría.

07 julio, 2007

Mar y Montaña [Erika Martínez, Catalina Zentner]



Busco el consuelo del mar y las montañas,
montañas donde aparecen los sueños,
sueños perdidos y sin dueño,
dueños que añoran las cosas tiernas,
ternura que se trasforma en beso,
beso que acompaña la caricia,
caricias que dan las manos,
tus manos en mis mejillas.
*****
Erika Martínez

Como el aire y el mar
el mar y la explanada
la explanada y tus ojos
tus ojos y tu risa
tu risa mi castigo
mi castigo tu ausencia
tu ausencia y el otoño
el otoño que duele.
*****
Catalina Zentner

22 junio, 2007

14 junio, 2007

Para no volver


Eres como la sombra
Que desaparece en la mañana,
Como la lluvia que se va con el Sol,
Llegaste un día con tu aire sereno,
Tan lleno de gracia y distante,
Ahora te vas para no volver.
Como la huella en la orilla
Que se la lleva el mar,
Eres el que yace
Plácido sobre mí pecho,
El que observa y no despierta.
Escuchas con cariño
Mis versos de amor
Con la mirada callada,
Ahora después de todo y tanto
Te vas…

En la inmensidad

Cuando la noche sea
Más eterna que la mirada,
Y la luna más bella que tus manos,
Dejaremos el Sol
Listo para que amanezca.
Y si el cielo se une al mar
- en esa línea del horizonte –
Iremos en barco rumbo a las nubes
Para fundirnos con las estrellas
En medio de la inmensidad.

19 mayo, 2007

Ochenta


A mi abuela Josefa García.

Ochenta otoños pasados,
Vividos,
Con tus seis hijos,
Y tus diez nietos.
Por todas partes has visto
Un Sol tranquilo y claro,
Y has andado caminos,
Hoy olvidados.
Veremos con orgullo
Los días de tu vida,
Con sus noches y días.
Por cuanto tiempo has soñado,
Andado.
Hoy miras con nostalgia.

Abuela


A mi abuela Antonia López

Llevas el tiempo escrito en la mirada, eres un libro de historia, un paseo hacia el recuerdo. Tu cara demuestra que has vivido y luchado bastante, llevas las arrugas del viento en los ojos, las mejillas, alrededor de los labios, tu sonrisa es tierna.
Te has curtido en mil batallas y ahora orgullosa lo cuentas porque lo has hecho bien, o por lo menos has hecho lo que has podido que ya es bastante.
Te veo feliz y me gusta, miras a tu alrededor y sólo hay gente que te quiere, hijos, nietos, incluso bisnietos y todos pendientes de ti.
De mayor quiero ser como tú, tan cercana y atenta, tan dulce. Quiero saber tantas cosas de la vida, aunque creo que eso lo da la experiencia.
Llevas casi ochenta años en las yemas de los dedos, tus manos han recogido los trocitos de melancolía a lo largo de los años, porque has sido hija, esposa y madre, ahora te toca ser abuela: la mía.

12 mayo, 2007

Tu Nombre


Trato de escribir en la oscuridad tu nombre
Mirarte a través de un espejo sin voz
Dejar constancia de mis versos tranquilos
Aunque no me sientas,
Ni veas,
Ni ames.
Quiero que escuches sentado y en silencio
Un viento sereno que te mira despacio,
El recuerdo abruma nostálgico
Bajo la tela de este amanecer.
Cerrar los ojos y sentir tu voz,
Tu aliento,
Tu nombre.

09 abril, 2007

Viaje en metro.



Esta mañana he salido de mi casa y he entrado en el metro, una vez dentro del vagón me senté, las puertas se cierran y el tren empieza a andar. La verdad es que es bastante triste, salimos del andén y nos metemos en un túnel, al cabo de un rato aparece otro andén y volvemos a meternos en otro túnel, y siempre así.
Estoy al lado de la ventanilla, siguiendo con la mirada el recorrido de los cables, esperando que algo sea diferente, que haya cambiado o que no encaje en el lugar, sería sorprendente encontrarse una flor en el túnel del metro. De repente ya no veo nada, a lo mejor es porque me he concentrado tanto en mis pensamientos que he perdido la noción de lo que veo y empiezo a ver figuras, mi casa, caras conocidas, todo lo que me viene a la mente.
La gente entra y sale, cambian los cuerpos dentro del vagón, pero ni siquiera me doy cuenta, siempre pasa lo mismo, nadie se mira, seguro que algunas caras son las mismas si coges el metro a la misma hora, pero no me fijo, y dudo que alguien lo haga. La gente va a lo suyo, demasiados problemas, decepciones, alegrías, o quizá un libro interesante o un buen artículo en el periódico, o no se, cosas de cada uno.
De repente despierto de mi letargo, mi parada se acerca, hay una mujer sentada enfrente de mí y parece que me está mirando, pero no, mira a la persona que está de pie detrás de mí, fuera de mi visión. Después de unos segundos levanta el brazo y como un auto reflejo la llama. La persona que estaba de pie debió de verla. Le hace un gesto al mismo tiempo que se levanta diciendo: siéntate, apareció una mujer joven de unos 30 años más o menos, estaba embarazada, la miro agradecida y se sentó. Una buena persona, un buen gesto que desgraciadamente no se ve muchas veces, pero al mismo tiempo cuando lo ves, sientes que todavía hay gente generosa.
Me levanto, voy hacia la puerta y me preparo, a la siguiente bajo. El tren sigue su marcha sintiendo a la vez como va frenando, a lo lejos veo un punto de luz, el túnel desaparece dando paso al andén, el metro va bajando la marcha hasta que se para. Las puertas siguen cerradas. A través del cristal veo gente que se amontona al otro lado, tan sólo una barrera separa a los que quieren salir, de los que quieren entrar.
Las puertas se abren y salgo del vagón, detrás mío vienen los demás. Camino hacia la salida, una curva, unas escaleras mecánicas, ya estoy al lado de la caseta de pago, otra curva y las últimas escaleras. Hay viento fresco y empiezo a salir a la calle donde hay luz del Sol, aspiro hondo y sonrío, otro día más dispuesta a darlo todo.

01 abril, 2007

Tiempos desesperados


Tengo un montón de recuerdos
Que abruman mi mente,
Nostalgias pasadas,
Deseos sin cumplir.
Me apetece correr desesperada,
Huir del tiempo que dejé atrás,
Encontrar una huella marcada
Y seguir su recorrido.
Quiero ser viento y escalar montañas,
Ser brisa y nadar el mar,
Ser aire y que me respires.

26 enero, 2007

Que gracia tiene la luna


Que gracia tiene la luna
mirando desde su altar,
que bella y sincera se muestra
echando la vista al mar.
Luna tan eterna,
has vertido tu reflejo donde los peces,
soñado despierta,
contado estrellas.
¿En qué olvido quedo tu esencia?
¿Qué lugar del cielo esconde tu magia?
No dejes que las olas se lleven tu espejo
donde la esperanza es un sueño.

Permíteme mirarte,
¡ Qué gracia tienes !

17 enero, 2007

Rocío


Es el rocío
que parío la noche,
gotas de agua
que parecen no estar,
se pierden.
El campo desierto
observa el cielo desnudo,
y el amanecer
teje sonrisas.

Despierta,
no te pierdas su espectáculo