24 septiembre, 2007

Lee a mis amigos: Nuevo Blog

La soñadora se abre a aquellas personas amantes de la escritura y la poesía. Quiero presentar mi nuevo espacio, un rincón que no sólo es mío, sino de todos mis amigos. Donde tienen cabida los trabajos creados con tanto esfuerzo.
Y para empezar su andadura, quiero hacer llegar hasta ti la voz de una mujer nacida en Paraguay, muchos seguro que la conocen, se trata de Delfina Acosta, autora de diversos poemarios. Te invito a conocer su trayectoria a través del siguiente enlace:
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13 septiembre, 2007

Rutina

Hoy el día empieza como cualquier otro, me levanto, desayuno, me visto después de asearme un poco y me voy a trabajar. Bajando en el ascensor llego a la calle. Son las 8:20h de la mañana, como es temprano refresca, aunque hace Sol. Prefiero irme sin chaqueta porque luego al mediodía hará calor. Estoy animada, me gusta empezar el día con una sonrisa, luego ya veremos como termina, de entrada he de ser positiva.
Cuando llegó al trabajo, voy a mi despacho, dejo la cartera y enciendo el ordenador. Es irónico, todas las personas de lunes a viernes, nos convertimos en autómatas, hacemos las mismas cosas y siempre a la misma hora. Estamos hablando de rutina, esa capacidad que tenemos de hacer exactamente las mismas cosas que el día anterior.
Después de encender el ordenador, lo siguiente que hago es poner los codos sobre la mesa y apoyar la cabeza sobre las palmas de las manos. Me quedo observando la pantalla, mientras esta hace pasar muy rápidamente las letras blancas que dicen, aunque no las leas, que está arrancando tu PC.
La puerta de mi despacho está entre abierta, y a veces mi jefe pasa por el pasillo, agarra la maneta con la mano y mete la cabeza entre el marco y la puerta, me mira y me caza totalmente hundida en la profundidad de mis pensamientos, después de unos segundos me dice,

- ¿Qué haces?
- Aquí. - Le contesto sin mirarle.
- Eso ya lo veo. - Me replica. - Y a parte de eso ¿Haces otra cosa?
- No. - Le respondo. - Se está encendiendo el equipo. Voy a sacar las cosas de mi cartera, pero he de anotar algo en el ordenador.
- Ah, pensaba que estabas esperando a que saliera un Alien de la pantalla. - Dice sonriendo. Y se queda mirando esperando a ser correspondido.
Le miro, le sonrío aceptando el comentario con una broma y le respondo,
- Bueno, si sale yo te aviso para que lo veas.
Vuelve a entornar la puerta y se va.

En el trabajo es todo igual, mi ordenador, mi teléfono, los clientes. Me gusta y no se me da mal. A media mañana bajo a despejar la mente y a tomar algo en el bar de siempre. El camarero me mira y me dice,

- ¿Lo mismo de siempre?
- Sí, gracias. - Le respondo.

Sentada con mis compañeros, nos reímos, contamos anécdotas. La verdad es que en veinte minutos de poco puedes hablar. Así entre unas cosas y otras, pasa una jornada laboral.

07 septiembre, 2007

La noche dejó tu perfume [Erika Martínez]; Te injieres en mi carne [Rebeca Montañez]


LA NOCHE DEJÓ TU PERFUME

Te hundes en mi carne
como lluvia en tierra firme,
como viento que cala
llenas de vida tu lado eterno.
Mojas recuerdos infantiles
y los tiñes de verde,
como los ojos que miran despacio
una realidad que no pertenece al presente,
ni a este lugar.
La sombra de la noche dejo tu perfume
en los enredos de mi alcoba,
entre las paredes que ocultan secretos.
En mi lecho duerme la huella de lo que fue.
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Erika Martínez

TE INJIERES EN MI CARNE


Injieres en mi carne
como lluvia fecunda

cual viento atestado

me generas vida
En el allanamiento

no hay contorno librado

deportas la aridez

al turbar mis comarcas
La sombra de la noche

evacuo tu perfume

se enrosca a mi lecho

como húmedo ofidio
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Rebeca Montañez